lunes, 16 de abril de 2012

Masacre de Mojón de Fierro

Se conoció cómo y dónde asesinaron al padre de Charo Bogarín.
Un ex conscripto del RIM 29 relató el fusilamiento de Pancho Bogarin,, de Cantalicio Mazacote y otros diez presos políticos más durante la dictadura cívico militar en una estancia  ubicada en Mojón de Fierro. Inmediatamente recibió un anónimo.

La amenaza al ex soldado expresaba textualmente “CEVE QUE VOS NO QUERES A TUS HIJOS AYALA ENTREGASTE LA CABESA DE TU HIJO CUIDATE. DEJA DE HABLAR ASECINO”. El motivo de este amedentramiento fue nada menos que sus declaraciones ante la prensa clorindense  sobre el fusilamiento de detenidos políticos que inmediatamente se dio en llamar “la masacre de Mojón de Fierro”, ocurrida en Formosa durante el gobierno de Juan Carlos Colombo (ya condenado como jefe de una asociación ilícita responsable de este tipo de delitos de lesa humanidad).

El 13 de abril de 2012, el ex conscripto Jorge Juan Carlos Ayala, quien realizará su servicio militar obligatorio en el año 1976, se presentó ante el Escuadrón 16 de Gendarmería Nacional de esa ciudad, para radicar una denuncia por los horrorosos hechos que le tocó vivir en el año 1976. Lo hizo acompañado de los familiares de los detenidos desaparecidos Francisco “Pancho” Bogarin y Cantalicio Mazacote y el abogado querellante en la megacausa Carrillo Pedro Atilio Velázquez Ibarra.

Relató Ayala que en el mes de mayo de 1977, mientras cumplía con el servicio militar en el Regimiento 29 de Infantería de Monte de la ciudad de Formosa, lugar donde funcionaron tres centros clandestinos de detención, se lo designó chofer de un colectivo, identificado como Interno 16.694 al que subieron doce militares que aparentemente provenían de otras unidades. El micro se dirigió hacia Clorinda, deteniéndose en el acceso a la Estancia Monteagudo, cercana a la localidad de Mojón de Fierro. Luego de 20 minutos llega al lugar un Unimog, destinado al servicio de ambulancia, con la cruz roja en sus costados. De ese vehículo hacen descender a 10 o 12 personas, vestidos de civil y con los ojos vendados y unidos todos por una soga, quienes son internados al monte ingresando al predio rural de la denominada Estrancia San Miguel. El ex conscripto pudo reconocer a dos de los “trasladados”: al dirigente peronista Francisco “Pancho” Bogarin, padre de Charo Bogarìn, (integrante del afamado duo Tonolec, e integrante de la agrupación H.I.J.O.S Formosa),  y al dirigente campesino Cantalicio Mazacote, quienes permanecen en calidad de desaparecidos en la actualidad. Al internarse en la espesura, el declarante manifiesta que escuchó varios disparos de armas de fuego.

Posteriormente, el grupo militar vuelve al vehículo sin las personas detenidas y encapuchadas. Allí, el grupo militar distribuye un sandwich de milanesa, dos bananas y una naranja. Relató que ante esto comenzó a llorar, debido a que conocía a las victimas del terrorismo de estado Mazacote y Bogarin, tratando de calmarlo un subteniente quien le manifestó que los fusilados eran "subversivos". Según su testimonio, acompañó al grupo en la masacre, el capellán del Ejercito, que en ese momento era el  “Padre Lima”, sindicado por varios testigos de la causa Carrillo por  entregar listas de personas al grupo de tareas encargado de los secuestros y torturas.

“Charo” Bogarìn, de H.I.J.O.S Formosa, tendrá más detalles sobre dónde descansan los restos de su padre “Pancho” Bogarìn, y sobrados motivos para continuar demandando justicia.

Pronunciamiento de la Liga Argentina de los Derechos del Hombre
Frente a “la valentía de este ex conscripto”, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre Filial Formosa, en su carácter de querellante en la megacausa Carrillo, manifestó su solidaridad al igual que a los familiares de las víctimas y al Dr. Pedro Atilio Velázquez Ibarra. Las amenazas recibidas, demuestran una vez mas que la libertad de la que gozan la totalidad de los represores formoseños resulta un peligro para la integridad física de testigos y querellantes en los juicios por delitos de lesa humanidad y conspira contra el avance de los procesos, resultando vergonzoso que asesinos, torturadores y violadores seriales continúen en libertad a pesar de contar con procesamiento firme por gravísimos delitos. También resaltó la LADH la falta de investigación en la justicia federal y en el Ministerio Público de los delitos de lesa humanidad cometidos en el Departamento Pilcomayo de la Provincia de Formosa, crímenes todos impunes.

Centro clandestino de detención de Mojón de Fierro
Querellantes, abogados y militantes de organismos de DDHH ya conocían el lugar. Durante el juicio oral al ya condenado  Juan Carlos Colombo, a instancias del Dr Pedro Velázquez Ibarra se había realizado una inspección ocular del lugar,  que señalara como centro clandestino de detención, torturas y muerte el ex detenido OsirisAyala, ante sede judicial y públicamente en el diario El Comercial del día siete de mayo de 1995 en un artìculo titulado “Desaparecidos formoseños durante el proceso militar; entre el silencio o el olvido irresponsable”. En la oportunidad afirmaba que “fue allí donde el 13 de septiembre de 1976, mientras lo trasladaban en camioneta hasta un lugar al que ubicó como situado en el paraje Monteagudo, pudo notar la presencia de (Fabiàn) Oviedo, (Ramón Luciano) Díaz, (Mirta) Insfrán,  (Ricardo) Borgne y otros … Éramos unos 19 en total, todos desnudos y vendados, y uno de nosotros pidió que nos diéramos los nombres porque estábamos seguros que íbamos hacia la muerte, relató y añadió, que así fue para alguno de ellos que no regresaron de ese viaje…”
En la oportunidad se pudo comprobar que el edificio del destacamento policial había sido demolido hasta sus cimientos. Que la escuela  ubicada en la cercanías también había sido destruida, y solo quedaban algunas paredes, que el cementerio, cubierto por el monte, tenía varias tumbas recientemente vaciadas´´.
 
Como datos sugestivos, señalan los querellantes, primero la fecha grabada en el cemento ( 7 de octubre de 1976) del viejo aljibe donde se denunció que se practicaban torturas tipo “submarino”, y existen versiones sobre la posibilidad que sea la tumba de los desaparecidos que se buscan. Y segundo, la fecha de la demolición tanto del destacamento policial y de la escuelita donde presumiblemente funcionara este centro clandestino de detención. Fue inmediatamente después de las declaraciones públicas de Osiris Ayala.
La estancia Monteagudo se encuentra a orillas del río Paraguay. En abril de 1973, el establecimiento fue escriturado a nombre de la familia Anchorena. En 1980, el establecimiento fue adquirido por la firma Goldman & Compañía SRL, con sede en Buenos Aires y cuya principal actividad es la ganadería, contando además con arroceras en distintos puntos del país. Según relataron los querellantes, estuvo de mayordomo o encargado un comandante de gendarmería que habría participado hace unos años atrás en un atentado que tomó estado público, a un empleado de la empresa Oca., y del cual se habrían recepcionado denuncias por intimidaciones, violencias y malos tratos a los vecinos, en la subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia.

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